Que mejor forma de explicar una de mis categorías, que entre otras cosas, con
unas caricaturas de Francesco Tonucci,
también conocido por el seudónimo "Frato",
es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de
numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de
artículos en revistas italianas y extranjeras.
El niño para aprender
necesita que se le planteen cosas de la vida cotidiana, de esta forma el
aprendizaje sería mucho más sencillo y dinámico. Los docentes la mayoría de las
veces no tienen en cuenta esto, como se refleja claramente en las caricaturas.
Un niño, de Helen E. Buckley
Una vez un niño fue a la escuela.
El niño era bien pequeño.
la escuela era bien grande.
Pero cuando el niño vio
que podía caminar hacia el salón
desde la puerta de la calle
se sintió feliz
y la escuela
ya no le pareció tan grande como antes.
Poco tiempo después, una mañana
la maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo -
- Bien – pensó el niño, porque le gustaba dibujar
Y podía hacer todas esas cosas:
Leones y tigres,
gallinas y vacas
trenes y barcos.
Así que tomó su caja de lápices de colores
Y se puso a dibujar.
Pero la maestra dijo:
- ¡Esperen! ¡Todavía no es hora de comenzar!
Y el niño esperó hasta que todos estuvieran listos
- Ahora, dijo la maestra, hoy vamos a dibujar flores
- ¡Qué bien! Pensó el niño,
Porque a él le gustaba dibujar flores.
Y comenzó a dibujar flores muy bonitas
con su lápiz rosa, naranja, y azul…
Pero la maestra interrumpió y dijo:
- ¡Esperen! Yo les mostraré cómo hay que hacerlas
- ¡Así! dijo la maestra
dibujando una flor roja con el tallo verde
- ¡Ahora sí! Dijo la maestra
- Ahora pueden comenzar.
El niño miró la flor de la maestra
Y luego miró la suya;
A él le gustaba más su flor que la de la maestra.
Pero él no reveló eso.
Simplemente guardó su papel
E hizo una flor como la de la maestra:
Roja, con el tallo verde.
Otro día
Cuando el niño abrió la puerta del salón
La maestra dijo:
- ¡Hoy vamos a trabajar con plastilina!
- ¡Bien! Pensó el niño
El podía hacer todo tipo de cosas con plastilina:
Víboras y muñecos de nieve
elefantes y conejos;
autos y camiones…
Y comenzó a apretar y a amasar
la bola de plastilina
pero la maestra interrumpió y dijo:
- ¡Esperen! No es hora de comenzar
- Y el niño esperó hasta que todos estuvieran listos
- Ahora -dijo la maestra- vamos a hacer una víbora
- ¡Bien! – pensó el niño
A él le gustaba hacer víboras
Y comenzó a hacer algunas
de diferentes tamaños y formas
Pero la maestra interrumpió y dijo:
- ¡Esperen! Yo les enseñaré como hacer una víbora larga
- Así… – mostró la maestra
- ¡Ahora pueden comenzar!
El niño miró la viborita que había hecho la maestra
y después miró las suyas.
A él le gustaban más las suyas que las de su maestra,
pero él no reveló eso.
Simplemente amasó la plastilina, como hacía en su casa
E hizo una víbora como la de la maestra.
Era una víbora delgada y larga.
De esta manera
El niño aprendió a esperar
y a observar
y a hacer las cosas
siguiendo el método
de la maestra.
Tiempo más tarde
él ya no hacía las cosas por sí mismo.
Entonces sucedió
que el niño y su familia
se mudaron a otra casa, en otra ciudad
y el niño tuvo que ir a otra escuela
Esta era una escuela mucho más grande que la anterior.
También tenía una puerta que daba a la calle
Y un camino para llegar al salón.
Esta vez había que subir algunos escalones
Y seguir por un pasillo largo
para finalmente llegar a su sitio.
Y sucedió que justamente ese primer día
Que el niño estaba allí por vez primera
La maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo
- Bien, pensó el niño
Y esperó a la maestra
para que le dijera cómo hacerlo.
Pero ella no dijo nada.
Solamente caminaba por el salón.
Cuando se acercó al niño
La maestra dijo: - ¿y tú no quieres dibujar?
- Si - dijo el niño, ¿y qué vamos a hacer? Añadió
- No lo sabré hasta que tú lo hagas - contestó la maestra
- ¿Pero cómo hay que hacerlo? Volvió a preguntar el niño
- ¿Cómo? dijo la maestra - De la manera tú que quieras –
- ¿Y de cualquier color? Preguntó el niño
- De cualquier color – dijo la maestra y agregó:
- Si todos hicieran el mismo dibujo usando los mismos colores
- ¿Cómo podría yo saber de quién es cada dibujo y cuál sería de quién?
- No sé… – dijo el niño
Y comenzó a dibujar una flor roja
con el tallo verde.
Muchas veces los
maestros/as no se dan cuenta y lo que están haciendo es imponiéndole sus ideas
a los alumnos/as acabando con la creatividad que éstos tienen, una cosa que es
muy valiosa en el desarrollo de los niños y que en vez de extinguirla lo que
hay que hacer es fomentarla.
El desafío de la escuela
es buscar la felicidad en los alumnos, y conseguir que cuando se acabe el
colegio no sea un alivio sino que más bien esperen con ansias el regreso a la
escuela.
Muchas veces los
maestros/as “etiquetan” a los niños según desde el punto de vista de los
defectos que éstos tienen, como ocurre en la viñeta, pero no se dan cuenta de
que en realidad no son defectos
sino cualidades, además antes de “etiquetar” debería analizarse el
contexto, emocional, personal, etc del niño/a. Esto también se ve reflejado en la
siguiente historia, una niña era muy inquieta, era incapaz de estar sin moverse
en la clase o mientras que hacia los deberes. Así que sus padres decidieron
llevarla al médico para ver lo que ocurría, seguramente le diagnosticarían que
sería hiperactiva o alguno enfermedad por el estilo. Resulta, que el médico
tras observar a la chica les dijo a sus padres que la mirasen por el cristal mientras ésta estaba escuchando
música. Los padres tras ver la reacción de la niña quedaron atónitos, la chica
se novia perfectamente al compás de la música.
Actualmente ésta chica es una mujer, y es una de las mejores bailarinas.
Lo que en un principio empezó siendo un defecto, incluso una enfermedad, acabó
siendo una virtud, una cualidad.
Está claro que esta
imagen es un claro ejemplo de lo que pasa en la escuela. A mi personalmente cada frase que leo me
llama todavía más la atención. A continuación, voy a comentar algunas de las
frases:
No es que los niños sean
insoportables, sino que tal vez tú no sabes cómo controlarlos.
Es difícil que un niño
deje de comportase como tal si todavía es un niño.
Hasta que no termines no
puedes jugar, ¿y si nunca termina, o termina demasiado tarde? ¿No juega? ¿No
sería más fácil plantearle las actividades desde el juego?
¡Qué pocas fichas tiene
la unidad! Respecto a esta frase me gustaría comentar una caricatura de Frato, que
no he encontrado, y que viene al caso.
En ésta se veía como era otoño pero sin embargo a un profesor en el temario le
correspondía dar otro tema. El profesor ni siquiera tenía ganas de dar ese
tema, prefería dar el otoño puesto que era la estación en la que estaban y
además sería mucho más divertido, ya que podrían salir al exterior a estudiar
las cualidades de esta estación. Pero debido que el otoño era un tema que
todavía no correspondía, ya que era más avanzado, optó por dar el tema que
tocaba, sin estar de acuerdo. Hay que tener en cuenta que el libro solo es una
guía, un apoyo, que no hay que seguirlo estrictamente.
Cuando se trato de evaluar a una persona tengo que
tener en cuenta el contexto en el que estamos y sobre todo el contexto,
emocional, personal etc del alumno, y como se aprecia en la imagen hay muchos profesores que no tienen en cuenta
esto. Además hay que tener en cuenta que no todos tiene la misma capacidad para
aprender, un fallo de la escuela, que se piensa que todos los alumnos son
iguales, y eso no es así, ya que, por ejemplo,
todos no tiene porque aprenderse la tabla de multiplicar del seis en dos
semanas.
Es un dibujo antiguo, del 70, pero lamentablemente presenta una ideología
que en algunas escuelas sigue estando presente. Hace referencia a la escuela fábrica, donde entran niños con su
individualidad y salen estandarizados ¡Todos igualitos!, pero anteriormente ha habido un proceso de
selección, tomándose la libertad de desechar a los que "no servían" y
elegir a aquellos que "podían"
seguir desarrollándose








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