EVALUACIÓN
La escuela tal y como funciona hoy se podría decir que es como una empresa
de recursos humanos de la sociedad, que sirve para clasificar a las personas,
para ello se basa en realizar pruebas de “evaluación”.
La calificación es el arma que se ha inventado el sistema educativo para
clasificar:
La calificación además de todo esto también sirve para otras cosas, en el
caso del docente es como arma defensiva,
esto se suele dar mucho en la universidad pero no tanto en la enseñanza
obligatoria. Por ejemplo, “O te portas bien o te suspendo…”
LA CALIFICACIÓN PROSTITUYE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE
Hay dos tipos de evaluación:
-
Evaluación
sumativa: Es la que quiere excluir,
clasificar…Por ejemplo, un señor llega a un restaurante y se pide una sopa (el
cliente prueba un producto ya terminado), la prueba y le dice al
camarero que se
la cambie por otra (excluye la primera sopa) porque está sosa (clasificación,
le adjudica una etiqueta, está mala, sosa). Y esta es su decisión
final. Este ejemplo se puede llevar fácilmente a educación, un profesor tiene
un alumno con una gran dificultad para
resolver los problemas de matemáticas, el profesor en lugar de ponerse con el
alumno para ver en que falla, cual es su dificultad, no sé preocupa en ayudarle
pero además lo etiqueta para siempre como torpe en las matemáticas.
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Evaluación
formativa: Utilizando los mismos criterios de evaluación lo que quiere es mejorar el producto,
no ponerle etiqueta. Por ejemplo, en el caso anterior de la sopa esta vez el
hombre la probará, se dará cuenta de que esta sosa, pero en lugar de dársela al
camarero para que se la cambie por otra lo que hará será quedarse con la sopa
para mejorarla,
echándole sal, y además no la etiquetará. Llevado a la educación sería
que al docente le ha tocado un niño con dificultades en matemáticas, solo que
esta vez se preocupa por saber dónde está la raíz del problema e intentar
solucionarla, y lo más importante es que no etiqueta al niño como un torpe en
las matemáticas.
¿Qué es lo que
ocurre hoy en día? Que en la mayoría de los centros se da la
evaluación sumativa.
En definitiva, la evaluación para todo el mundo debería ser un proceso de
comprensión con intención de cambiar para mejorar.
METODOLOGÍA
Como ya he mencionado anteriormente, los profesores cuentan con un arma
defensiva, que es las notas. Cuantas veces habremos escuchado la frase de “o te
portas bien o te suspendo… como no hagas los deberes te suspendo”. Cuando un
docente no cuenta con esta arma, o más bien, no quiere contar con ella, se las
tiene que ingeniar para que a sus alumnos les interesen sus clases, quieran ir
a ellas. Para mí esto tiene mucho más mérito que utilizar el arma de las notas, puesto que verdaderamente consigues
motivar a los alumnos, y consigues que
acudan a tu clase por voluntad propia y no por una obligación.
Recuerdo que ha principio de cuatrimestre, el primer día de clase un
profesor vino diciendo “en mi clase la asistencia es voluntaria, no hay examen
y todo el mundo aprueba, lo único que tiene que hacer para suspender es
esforzarse mucho”. Sinceramente cuando dijo esto yo no sabía mucho de que iba
la cosa, una de dos, o se estaba quedando con nosotros y estaba intentando
hacer una broma sin gracia (con lo de sin gracia me refiero a que después no
daría el chasco de que todo era mentira), o estaba loco. Hoy en día mis pensamientos hacia ese
profesor han cambiado totalmente. He podido comprobar que lo que intentaba
hacer no era una broma, sino que era la realidad, aunque en un principio
resultase difícil de asimilar, imagínense que en la universidad un profesor te
diga que no tienes examen, y que si sabe
que te esfuerzas demasiado puedes
suspender, no parece muy creíble la verdad.
Después descubrí que este profesor no estaba loco, en un principio pude
llegar a pensar eso porque nunca en mi vida me habían enseñado que existe otra
forma de evaluar que no fuese a través de notas, de un examen. Entonces esta nueva información que me había proporcionado
suponía para mí un gran cambio, una novedad, y como casi todo los cambios puede resultar bastante extraño e incluso a
veces perturbador. Hay que tener en cuenta que no hay ley alguna que te obligue a realizar la
evaluación por medio de exámenes.
La recompensa que
el alumno debe obtener de las clases del maestro es el aprendizaje, no la nota.
El docente debe
intentar es evaluar la enseñanza y no el aprendizaje, se tiene que preguntar
¿Qué es lo que pasa aquí? ¿Por qué llevo dos horas explicando y al día
siguiente pregunto sobre ello y no saben responderme? Para responder a esto hay
que buscar la solución en el contexto:
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No utilice los medios adecuados para explicarlo.
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Es demasiado difícil para ellos el objetivo que pretendo
conseguir.
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Estarían demasiado cansados como para prestarme atención…



Me gusta cómo trabajas, Alicia. Has leído mucho, has escrito mucho y creo que estás reflexionando a un nivel muy interesante. Todas tus entradas son buenas. Las he leído todas aunque sólo comente aquí (no doy abasto, lo comprendes, ¿verdad?).
ResponderEliminarResumes bien los textos, eliges bien los materiales para subir al blog y argumentas tus opiniones. Buen trabajo, enhorabuena.