domingo, 3 de junio de 2012


EVALUACIÓN
La escuela tal y como funciona hoy se podría decir que es como una empresa de recursos humanos de la sociedad, que sirve para clasificar a las personas, para ello se basa en realizar pruebas de “evaluación”.
La calificación es el arma que se ha inventado el sistema educativo para clasificar:


La calificación además de todo esto también sirve para otras cosas, en el caso del  docente es como arma defensiva, esto se suele dar mucho en la universidad pero no tanto en la enseñanza obligatoria. Por ejemplo, “O te portas bien o te suspendo…”

LA CALIFICACIÓN PROSTITUYE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE
Hay dos tipos de evaluación:

-         Evaluación sumativa: Es la que quiere  excluir, clasificar…Por ejemplo, un señor llega a un restaurante y se pide una sopa (el cliente prueba un producto ya terminado), la prueba y le dice al camarero que se la cambie por otra (excluye la primera sopa) porque está sosa (clasificación, le adjudica una etiqueta, está mala, sosa). Y esta es su decisión final. Este ejemplo se puede llevar fácilmente a educación, un profesor tiene un alumno con una gran  dificultad para resolver los problemas de matemáticas, el profesor en lugar de ponerse con el alumno para ver en que falla, cual es su dificultad, no sé preocupa en ayudarle pero además lo etiqueta para siempre como torpe en las matemáticas.
-         Evaluación formativa: Utilizando los mismos criterios de evaluación lo que quiere es mejorar el producto, no ponerle etiqueta. Por ejemplo, en el caso anterior de la sopa esta vez el hombre la probará, se dará cuenta de que esta sosa, pero en lugar de dársela al camarero para que se la cambie por otra lo que hará será quedarse con la sopa para mejorarla, echándole sal, y además no la etiquetará. Llevado a la educación sería que al docente le ha tocado un niño con dificultades en matemáticas, solo que esta vez se preocupa por saber dónde está la raíz del problema e intentar solucionarla, y lo más importante es que no etiqueta al niño como un torpe en las matemáticas.



¿Qué es lo que ocurre hoy en día? Que en la mayoría de los centros se da la evaluación sumativa.
En definitiva, la evaluación para todo el mundo debería ser un proceso de comprensión con intención de cambiar para mejorar.

METODOLOGÍA

Como ya he mencionado anteriormente, los profesores cuentan con un arma defensiva, que es las notas. Cuantas veces habremos escuchado la frase de “o te portas bien o te suspendo… como no hagas los deberes te suspendo”. Cuando un docente no cuenta con esta arma, o más bien, no quiere contar con ella, se las tiene que ingeniar para que a sus alumnos les interesen sus clases, quieran ir a ellas. Para mí esto tiene mucho más mérito que utilizar el arma de las  notas, puesto que verdaderamente consigues motivar a los alumnos,  y consigues que acudan a tu clase por voluntad propia y no por una obligación.
Recuerdo que ha principio de cuatrimestre, el primer día de clase un profesor vino diciendo “en mi clase la asistencia es voluntaria, no hay examen y todo el mundo aprueba, lo único que tiene que hacer para suspender es esforzarse mucho”. Sinceramente cuando dijo esto yo no sabía mucho de que iba la cosa, una de dos, o se estaba quedando con nosotros y estaba intentando hacer una broma sin gracia (con lo de sin gracia me refiero a que después no daría el chasco de que todo era mentira), o estaba loco.  Hoy en día mis pensamientos hacia ese profesor han cambiado totalmente. He podido comprobar que lo que intentaba hacer no era una broma, sino que era la realidad, aunque en un principio resultase difícil de asimilar, imagínense que en la universidad un profesor te diga que no tienes examen,  y que si sabe que  te esfuerzas demasiado puedes suspender, no parece muy creíble la verdad.  Después descubrí que este profesor no estaba loco, en un principio pude llegar a pensar eso porque nunca en mi vida me habían enseñado que existe otra forma de evaluar que no fuese a través de notas, de un examen. Entonces  esta nueva información que me había proporcionado suponía para mí un gran cambio, una novedad, y como casi todo los cambios  puede resultar bastante extraño e incluso a veces perturbador. Hay que tener en cuenta que no hay ley alguna que te obligue a realizar la evaluación por medio de exámenes.
La recompensa que el alumno debe obtener de las clases del maestro es el aprendizaje, no la nota.
El docente debe intentar es evaluar la enseñanza y no el aprendizaje, se tiene que preguntar ¿Qué es lo que pasa aquí? ¿Por qué llevo dos horas explicando y al día siguiente pregunto sobre ello y no saben responderme? Para responder a esto hay que buscar la solución en el contexto:
-         No utilice los medios adecuados para explicarlo.
-         Es demasiado difícil para ellos el objetivo que pretendo conseguir.
-         Estarían demasiado cansados como para prestarme atención…


1 comentario:

  1. Me gusta cómo trabajas, Alicia. Has leído mucho, has escrito mucho y creo que estás reflexionando a un nivel muy interesante. Todas tus entradas son buenas. Las he leído todas aunque sólo comente aquí (no doy abasto, lo comprendes, ¿verdad?).
    Resumes bien los textos, eliges bien los materiales para subir al blog y argumentas tus opiniones. Buen trabajo, enhorabuena.

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